El sistema de "elásticos movidos por un torno de mano" no está protegido por una patente, puede pues utilizarse libremente. Ninguna sociedad, sea alemana, suiza o francesa, no puede reivindicar la invención de este sistema.
Las únicas patentes existentes en lo tocante al "Bungy Trampoline " protegen la arquitectura de cada estructura. Diferentes las unas de las otras, marcan la identidad de las sociedades que las construyen.
El sistema de elásticos movidos por un torno de mano fué comercializado en Italia en 1991 sin haber sido patentado, en consecuencia, nadie puede pues prohibir la construcción, la comercialización, la explotación.
Bruno ANNESI, por consiguiente, ha patentado cada arquitectura que comercializa a través de los organismos que protegen la propiedad industrial.